El Market-Timing es una estrategia en
la que las predicciones de los futuros movimientos de los activos financieros
determinan la toma de decisiones. Estas predicciones se apoyan en el uso de
datos fundamentales, o en el análisis técnico o bien en una combinación de
ambos. Desde el punto de vista del análisis técnico, lo que se pretende es
detectar los puntos de resistencia y soporte relevantes a fin de esperar al
momento oportuno para dar entrada. Este es el principal objetivo del Range
Expansion Index, el cual vamos a analizar a continuación.
Acerca de Tom DeMark,creador del Range Expansion Index.
Antes de empezar,
comentaremos que Tom DeMark es considerado uno de los más influyentes autores
dentro del mundo del análisis financiero.
Nacido en 1947, se graduó en Derecho y
Administración de Empresas e inició su carrera en el mundo financiero a
principios de los 70 como analista fundamental en la compañía National
Investments Services. DeMark demostró grandes dotes, lo que le llevó en 1978 a
crear dentro de la compañía una división de consultoría en la que se
gestionaban carteras basándose en sus estudios de markettiming. Es tal el éxito de la filial, que consigue
mejorar los resultados de la empresa principal, lo que le lleva en 1982 a
independizarse, fundando su propia compañía de consultoría y asesoría en
mercados financieros (llevando carteras de grandes compañías e inversores tales
como Goldman Sachs o JP Morgan). Durante el periodo de los 80 obtiene grandes
resultados, destacando el acierto de tomar señales de venta antes del crack del
87. Su éxito lo lleva en 1988 a ser captado por la poderosa empresa Tudor
Investment Corporation, que lo nombra vicepresidente ejecutivo , creándole una
filial a su medida llamada Tudor System Corporation, dedicada exclusivamente
a realizar trading siguiendo las ideas
de DeMark.
No es hasta mediados de los 90 que DeMark
hace público sus estudios e indicadores. De modo que en 1994 escribe su trabajo
en el libro The New Science of Technical Trading así como diversos artículos en
la revista Futures. Más adelante publicaría también el libro New Market Timig
Techniques (John Wiley & Sons, 1995), así como DeMark on Day Trading Options
(McGraw Hill, 1999), libro que escribió junto con su hijo Tom DeMark Jr, y
donde encontramos, entre otras técnicas, el indicador Range Expansion Index,
centro de interés para nuestro artículo.
En la actualidad, DeMark trabaja como
asesor para SAC Capital Advisors.
El indicador Tom DeMark’s Range
Expansion Index (TDREI).
El Range Expansion
Index es un oscilador relativo que mide el ritmo de los cambios del precio, así
como también ofrece señales de los estados de sobrecompra y sobreventa si el
precio muestra debilidad o fuerza.
Como vemos por su definición, el
funcionamiento del TDREI es similar al del RSI (Relative Strength Index), si
bien supone una mejora respecto a éste puesto que su movimiento es menos
agresivo cuando hay falta de tendencia e indica las señales sólo cuando los
picos y valles son realmente relevantes.
El cálculo del
indicador consiste en lo siguiente: primero, se extrae la diferencia entre los
niveles extremos de una barra y los niveles extremos de la barra situada dos
barras hacia atrás. Y segundo, se suman estas diferencias durante un periodo de
tiempo estipulado (DeMark propone un periodo de 8 sesiones). Sólo se acumulan
aquellas diferencias en las que la barra de referencia cumple una serie de
requisitos. Por último, se obtiene el cociente entre el valor real de dicha
suma y el valor absoluto de la misma suma multiplicado por cien. Para más
detalles, pueden ver el código de programación del TDREI para Visual Chart 5 en
éste mismo artículo.
El TDREI genera valores que pueden oscilar
entre -100 y +100, aplicando la siguiente regla de señal: Cuando el indicador
alcanza valores iguales o superiores a 60, avisa de una posible zona de
sobrecompra. Cuando el indicador alcanza valores iguales o inferiores a -60,
avisa de una posible zona de sobreventa.
En algunos artículos podemos encontrar
situados los niveles de agotamiento en +/-45. Como siempre, el valor óptimo
dependerá de cada inversor y a su vez del producto financiero sobre el que se
opere.
En cuanto a las señales de trading, se
puede aplicar la regla clásica de los osciladores: si el valor supera los 60 y
luego cae, se pueden tomar posiciones cortas. Si el valor cae por debajo de -60
y luego sube, se pueden tomar posiciones largas. Como punto discordante a ésta
regla, el auto advierte del peligro de las zonas de extrema sobrecompra o
sobreventa. Por tanto, es recomendable no actuar cuando aparece una de estas
zonas. Por ejemplo, si el TDREI alcanza los niveles extremos de +/-60, pero
esta fase dura seis o más barras, debido a su duración, despreciamos dicho
movimiento y esperamos al siguiente.
En el gráfico 1 vemos un ejemplo de ello.
En el punto A, el indicador abandona la zona de sobreventa en menos de seis
barras, lo que genera una señal de compra. La situación es similar en el punto
B, donde tras estar muy pocas barras en sobrecompra, cae por debajo de +60 y
genera una señal de venta. En el punto C observamos un caso de agotamiento
extremo, ya que el indicador se sitúa bajo -60 durante diez barras.
Despreciamos esta señal y esperamos al siguiente aviso. Con este ejemplo parece
quedar en evidencia que las zonas de agotamiento de larga duración suelen ir
asociadas a impulsos que se prolongan durante un tiempo indeterminado. En el
caso opuesto, encontramos que los retornos rápidos parecen ir asociados a
inminentes cambios de tendencia.
No obstante, se necesita del apoyo de
otras herramientas de análisis para elaborar una estrategia de operativa
óptima, ya que la información facilitada exclusivamente por el oscilador parece
insuficiente para detectar momentos de poca volatilidad, tal y como se aprecia
en las señales dadas a partir del punto D del gráfico 1. Si nos fijamos, los
cambios de dirección son acertados, pero la falta de volatilidad provoca un
movimiento casi plano, generando el conjunto de señales perdedoras.
Ejemplo de herramientas de apoyo para las señales del TDREI.
Hasta ahora
sencillamente hemos hecho un repaso acerca de las características del indicador
así como de la interpretación que se puede extraer del mismo. El siguiente paso
a dar será proponer una combinación de herramientas que puedan servir para
mejorar las señales de trading proporcionadas por el indicador de Tom DeMark.
La primera propuesta va a consistir en
tratar de suavizar el movimiento del TDREI. Si bien no queremos sufrir
demasiado retardo (propio de la aplicación de medias) para poder estar lo más
cerca posible del punto óptimo de entrada (es decir, el supuesto extremo de la
tendencia previa). Para ello, lo que haremos será aplicar una media muy
ajustada al indicador. En concreto vamos a usar el indicador Triple Exponential
Moving Average (TEMA). Esta media fue desarrollada por Patrick Mulloy y
publicada en la revista Stock & Commodities. Utiliza los mismos principios
de la media DEMA (Double Exponential Moving Average), si bien en este caso se
trata de una ponderación entre los valores de la media exponencial, los de la
doble y los de la triple, con el fin de garantizar el menor retraso posible.
La aplicación de la media nos va a
permitir filtrar aquellas entradas en las zonas de agotamiento donde exista
poca volatilidad, dicho de otro modo, aquellos movimientos que, debido a su
debilidad, terminan siendo fallidos. Al aplicar la media TEMA, si dichos
movimientos careciesen de la suficiente fuerza, no van a impulsar a la media
hasta las zonas de sobrecompra y sobreventa, por lo que se despreciarían. Esta
acción nos llevará a obtener un número más reducido de señales, con las
ventajas e inconvenientes que esto pueda conllevar.
Pero no sólo eso: anteriormente hemos
indicado que cuando el TDREI permanece durante periodos prolongados en zonas de
agotamiento suele ser un indicio de que la tendencia previa permanece vigente.
Este control es imprescindible, si bien en ocasiones, durante periodos de distribución largos, aparecen cruces de
sobrecompra o sobreventa válidos (es decir, que generan una señal) pero que
igualmente terminan siendo vencidos por la fuerza dominante. Para estos casos,
la aplicación de la media TEMA nuevamente servirá para despreciar dichas
situaciones.
Podemos ver un ejemplo de ello en el
gráfico 2, aplicado sobre el futuro del Azúcar diario. Si nos centramos en el
movimiento bajista del punto A, podemos ver varios ataques alcistas que llevan
al TDREI a generar señales de compra. Como las fuerzas bajistas mantienen el
pulso, todas estas señales terminan siendo negativas. Veamos ahora qué ocurre
cuando aplicamos la media TEMA sobre el indicador (línea roja gruesa). Primero,
la señal del punto B se elimina debido a que permanece más de 6 barras bajo
sobreventa. La siguiente señal (punto C), también queda descartada ya que, como
vemos, la media no cae hasta sobreventa. En cambio la señal del punto D sí que
se mantendría, siendo por tanto la primera señal fallida. Queda demostrado con
esto que reducimos notoriamente el número de señales. También vemos que no
siempre será a nuestro favor, puesto que este filtro hará desaparecer algunas
señales ganadoras, como sucede en los puntos E y F (los cuales también
quedarían descartados).
Un último apunte relativo a la media TEMA.
Debido a que su movimiento es más relajado, es más probable que las fases en
las que se sitúa en zonas de agotamiento se prolonguen en mayor medida de lo
que lo hace el indicador base TDREI. Por tanto, puede ser aconsejable endurecer
la regla del número de barras que determinan las zonas de extremo agotamiento
(por ejemplo, aumentar de seis barras a ocho o nueve).
Puesto que el número de señales dadas se
va a reducir tras la aplicación de la Triple Exponencial, sería interesante que
aquellas que quedaran estuvieran asociadas a impulsos lo suficientemente
fuertes como para mantenerse durante un periodo prolongado de tiempo. Esta
consideración nos va a llevar a la segunda de las herramientas que vamos a
proponer como apoyo al TD Range Expansion Index.
Con ésta segunda propuesta lo que buscamos
es reducir aún más las señales dadas por el indicador, quedándonos sólo con
aquellas en las que la dirección del precio confirme la aparición de un nuevo
impulso. Es decir, que nos vamos a fijar en la pendiente de la recta de
regresión formada por los últimos precios. Si ésta pendiente es favorable al
nuevo movimiento, consideramos que la señal es fuerte y por tanto la damos por
válida. Pero si la recta tiene poca pendiente o incluso si ésta aún mantiene la
dirección anterior, entonces vamos a considerar que estas señales no son lo
suficientemente fiables y las desestimaremos.
Obviamente, esta estrategia supondrá una
importante pérdida de buenas oportunidades, ya que si nos ceñimos a la propia
idea del market timing, lo normal es que el punto óptimo de posicionamiento se
halle en zonas precisamente inmersas en periodos de incertidumbre o aún sumidas
en la tendencia anterior… esto es cierto. Pero lo que buscamos precisamente con
la aplicación de estos filtros es alejarnos de la idea original y aplicar un
criterio más conservador, esto es, esperar a que el precio confirme la nueva
tendencia. No obstante, cabe destacar que pese a ello, estamos aplicando
herramientas basadas en los cambios sobre el propio precio, de modo que
buscamos evitar los retardos propios de las medias u otro tipo de indicadores
tendenciales.
Volviendo a la segunda propuesta, la
herramienta que vamos a utilizar para detectar los cambios de pendiente es el
indicador Porcentual Regression Slope.
Este indicador está disponible desde la página web de Visual Chart Group. El indicador calcula el valor de la pendiente
de la ecuación de regresión para un número determinado de barras. La versión
porcentual, además, normaliza los resultados mediante la representación de las
muestras en tasas porcentuales.
En lo que
respecta a la estrategia TDREI, usaremos estas tasas porcentuales para
establecer un criterio de satisfacción: Si la tasa arrojada supera un factor
porcentual determinado, consideramos que el precio tiene dirección. Si además
el signo de la tasa es favorable al movimiento detectado por el TDREI, entonces
damos por buena la señal.
Un ejemplo de
esta idea lo tenemos en el gráfico 3, sobre el futuro continuo diario del
Platino. El punto A muestra un ejemplo claro de lo que se pretende: el TEMA da
señal alcista, esperamos unas barras a que evolucione el precio. La pendiente
lo confirma y por tanto se da por buena la señal. Los casos de los puntos B y C
son similares. En el punto E observamos un caso en el que la señal aparece
estando el movimiento ya debilitado. Para evitar estos casos, se podría optar
por incorporar otros criterios de búsqueda, incluyendo algún indicador de
fuerza.
La regla de desestimar las zonas de
extremo agotamiento llevan a que la señal bajista del punto G se pierda.
Seguidamente, se produce una fase de distribución descendente en el que
encontramos dos señales alcistas (puntos H e I). En estos casos, el uso de la
Pendiente de Regresión Porcentual es determinante, ya que informa claramente de
que la dirección del precio sigue siendo bajista y de que dichas señales
carecen de fuerza suficiente. De ahí que no veamos ninguna señal más hasta el
punto K, momento en el que, ahora sí, la pendiente confirma el cambio de
dirección alcista.
Conclusiones
A través de éste
artículo hemos analizado una serie de señales de trading basadas en las ideas
originales de DeMark. Gracias a autores como él, podemos en la actualidad
avanzar en la investigación de nuevas técnicas de operativa. Por tanto, le
dedicamos este artículo acabando con un consejo del propio DeMark para los
inversores novatos: “Lee mucho y prueba muchas estrategias. No hagas trading
hasta que hayas creado una técnica que pueda considerarse objetiva.”





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